Gardenias

Ese sofisticado perfume y esa singular
belleza propios de la gardenia, la han llevado a ser una de las flores más
codiciadas. Conoce los secretos de su cultivo y llévala hasta tu hogar.


La gardenia es un arbusto de hoja
persistente, de baja estatura y lento crecimiento. Sus hojas son lustrosas y
muy ornamentales, de color verde oscuro, sus flores muy fragantes de color
blanco cremoso.

La gardenia jasminoides es originaria de
China, pertenece a la
familia de las Rubiáceas y al género de la gardenia. Puede alcanzar una altura
de dos metros de forma ramificada.

Temperatura

Necesita un ambiente cálido (temperatura
alta, nunca inferior a 10º C, lo ideal es mantener entre 16 y 26º C). Además,
que no sufra variaciones bruscas de temperatura entre el día y la noche. Mantén
la planta lejos de corrientes de aire.

Lo ideal es mantenerla en semisombra, sin
que los rayos solares le incidan directamente. Una sombra prolongada puede
reducir la floración por lo que puede ser conveniente que le llegue una hora de
sol diaria siempre y cuando ésta no sea en la hora solar más intensa del
día. 

Humedad

Necesita también un ambiente húmedo.
Puedes colocarla sobre un plato hondo o bandeja con piedras y agua, sin que
toque el fondo de la maceta dicha agua; esto proporcionará humedad a su
alrededor.

Riego

El compost debe estar siempre húmedo, lo
mejor son los riegos diarios pero no muy abundantes, manteniendo así el suelo
húmedo siempre, pero sin excesos. Riega con agua blanda, esto es muy importante, porque las aguas duras,
con mucha cal, ponen las hojas amarillas. Para rebajar la dureza o la cal del agua del grifo, puedes
dejarla reposar en un cubo u otro recipiente toda la noche; así se decanta
dicha cal en el fondo. Otra cosa es añadir unas gotitas de vinagre al agua. Y
por último, hervir el agua es otro buen método.

Abono

Abona cada 15 días en primavera y verano
con un poco de fertilizante líquido disuelto en el agua de riego. De
preferencia utiliza un fertilizante especial para plantas acidófilas, es decir,
plantas como hortensias, azaleas, brezo, etc., que necesitan suelo ácido.

Las gardenias necesitan un suelo
fuertemente ácido, por lo que de vez en cuando deberás echar abono rico en
hierro (por ejemplo, el llamado Quelatos de Hierro) y sobre todo, si las hojas
amarillean, síntoma de que le está faltando este elemento nutritivo.

Con estos prácticos consejos, lograrás
que tu gardenia luzca siempre hermosa y llena de flores. ¡Anímate!

 

 

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