El novio y la boda

A la fecha son cada día más los hombres que se ocupan de sus preparativos de bodas, lo cual ha venido a resultar un verdadero alivio para las novias quienes antes sufrían todo el peso de la planeación.

Por fin llegó a su término la época en la que la novia se encargaba de absolutamente todo en la planeación de la boda; los prometidos de hoy han decidido organizar y coordinar el anhelado festejo al lado de su amada. Para que todo salga como lo deseas, te daremos algunos puntos que te ayudarán a facilitar la coordinación del festejo y la comunicación con tu pareja. ¿Listo?

Tú pagas, ¿tú eliges?
Aunque como novio serás tú quien pague la mayor parte de los gastos, las decisiones no podrán ser tomadas exclusivamente por ti. Comunicación es la clave. El festejo es de dos, y como tal deberá ser planeado y organizado. Cada decisión, por banal que parezca, tendrá que ser previamente consultada con tu pareja —y lo mismo para ellas—. A lo largo de los preparativos éste será el principal motivo de pleito entre los enamorados, evítalo consultando con tu prometida antes de firmar contratos, apalabrarte o dar anticipos. Recuerda que dos cabezas piensan mejor que una y platicarlo les ayudará a ampliar sus horizontes.

Negociación
¿Tienen una pequeña idea de lo que implica que un hombre y una mujer se pongan de acuerdo? Por principio de cuentas tienen gustos muy distintos, lo que para ellos es súper elegante, para ellas puede ser muy simple, o a la inversa; así que no te sorprendas si tú dices negro y ella blanco, o incluso si tardan días sin llegar a un acuerdo.

Si ya diste todos tus argumentos del por qué, expusiste pros y contras tanto de tu decisión como de la de ella, y de plano ni uno de los dos está dispuesto a ceder, te recomendamos negociarlo: acepta que en ese rubro sea ella quien elija y proponle que en la próxima elección difícil serás tú quien tenga la última palabra. Es más fácil que cedas a tú a que ella cambie de opinión, además de ser un buen trato que les evitará largas y acaloradas discusiones.

Los gastos
La boda será pagada en un setenta u ochenta por ciento por ti, por lo tanto será conveniente estar respaldado con un buen fondo de ahorros y una generosa tarjeta de crédito que puedan ayudarte a solventar los gastos. Una excelente idea es comenzar a contratar los servicios desde mínimo un año antes, así tendrás doce meses para ir realizando los pagos, de manera que al llegar la fecha de tu boda quedes prácticamente libre de deudas.

No olvides dejar un apartado para el viaje de bodas, que queramos o no, requerirá de un buen capital, así como para la renta o mensualidades de la casa, y los gastos iniciales de tu nuevo hogar.

Tu atuendo
Frac, chaqué o esmoquin, la decisión es tuya y será basada en el tipo de festejo: frac para las celebraciones de rigurosa etiqueta; chaqué o esmoquin para festejos formales; en la playa pantalón de manta y guayaber o traje de lino.

Cuando acudas a adquirir tu atuendo, ya sea rentado o comprado, plantea al vendedor el estilo de tu boda y pide sugerencias sobre qué es lo adecuado. Pregunta qué incluye tu renta o compra y qué accesorios o prendas deberás adquirir por tu cuenta y de qué estilo o características.

Si la sesión de fotos será tres o cuatro horas antes de la celebración, adquiere un segundo juego de ropa interior nuevo: boxer o truza, camiseta interior y calcetines e incluso una segunda camisa para tu traje.

Tu azahar o boutonier tendrá que estar basado en el tipo de flores que utilice tu novia en su ramo, lo ideal es mandarlo hacer con la misma florería o diseñador. No olvides los gemelos o mancuernas que darán un toque de elegancia a tu atuendo.

Fotografía y video
La fotografía: tomen su tiempo para realizar una buena elección, visiten varias opciones y pidan sus trabajos de bodas recientes. Pregunta si el fotógrafo ‘trabajará’ las imágenes antes de entregárselas, es decir, si puede perfeccionar detalles como demasiada o poca luz, ojeras muy marcadas, pancita y pormenores que afecten la toma, y si el presupuesto incluye este servicio o si tiene costo extra. De igual manera pregunta cuántas tomas en físico se te entregarán —impresas— y en que formato, así como si incluirá un disco con las imágenes digitales.

En cuanto al videógrafo, al igual que en la fotografía deberás visitar varias opciones y ver sus trabajos recientes para poder tomar la decisión. Pregunta en qué formato se entrega, con qué tipo de presentación, si es musicalizado, si será editado y cuántas copias. Infórmate sobre a qué hora deberás comenzar tu arreglo para que también pueda cubrirlo —además del arreglo de tu prometida— o en todo caso, si cuenta con un segundo videógrafo que encargue de ello.

Una hora perdida
Toma en cuenta que, en ocasiones, a la renta del salón deberás restarle una hora que será en la que, previo al inicio de la fiesta, banqueteros, decoradores, floristas, músicos y meseros instalarán todo lo necesario. Esa hora también deberá ser pagada.

El baile
Es tu boda y serán cuatro o cinco horas de música, es decir, cuatro o cinco horas en que todo el mundo estará bailando. Si eres un verdadero tronco en la pista no dudes en tomar unas clases de baile porque será muy desagradable y descortés ver a tu esposa en pista mientras tú te la pasas en la mesa de los amigos.

Apoyo de hombres
Tu papá, tus hermanos y tus amigos resultarán primordiales para asegurarte de que todo salga bien. Ellos podrán echarte la mano en asuntos como trasladarte hasta el templo, entregar los honorarios del padre y/o del juez, cuidar que las fallas del personal de servicio durante el festejo sean resueltas al instante, transportar las botellas y restos del banquete a casa de sus padres y cualquier imprevisto que surja en el transcurso del festejo.

La noche de bodas y el viaje
Reserva una suite en un hotel cercano al lugar del festejo para pasar la noche bodas. Si vives solo y pasarán ahí su primer noche como marido y mujer, no te olvides de dejar tu casa limpia y arreglada en los días previos a tu boda; en este caso, algunas flores y una botellita de vino para recibir a tu amada serán un buen gesto.

En cuanto a la luna de miel, si parten al día siguiente, pidan a sus familiares que sean ellos quienes se encarguen de llevarles las maletas al hotel desde antes del festejo. Elijan un horario razonable para tomar el avión o el autobús pues estarán agotadísimos por el festejo y despertar temprano podría resultarles un tanto molesto. Incluso, para no verse tan correteados, hay quienes prefieren pasar uno o dos días en su nuevo hogar antes de salir de viaje a fin de evitar presiones.

Ahora sí, estás listo para comenzar con los preparativos. Recuerda que las claves serán paciencia y comunicación.

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