Tu mascota

Cuando decidimos que una nueva mascota va a formar parte de nuestra familia y que va a convivir con nosotros, debemos asegurarnos no sólo de disfrutar de su compañía, sino que también ellos disfruten de la nuestra sintiéndose amados, cuidados e integrados a nuestro hogar.

Al traer una mascota a casa estamos aceptando la responsabilidad de que, literalmente, su vida está en nuestras manos ya que al momento de adoptarla ustedes se volverán, automáticamente, su nueva familia. Y qué mejor momento que éste, en el que inician a formar su nuevo hogar, digamos que podría ser el “entrenamiento” para la próxima llegada de los bebés.

¿Qué mascota?
Lo primero será definir qué tipo de mascota elegiremos. Hay ciertas especies que no son propias para tener en casa, tal como los animales salvajes, arácnidos y reptiles ya que es difícil recrearles un hábitat natural; resulta mucho más propicio adoptar perros, gatos, mustélidos, roedores o peces.

En segundo lugar, tomemos en cuenta que el tamaño de nuestra casa debe ser proporcional al tamaño que, en un determinado lapso, alcanzará la mascota, el tiempo que dedicaremos diariamente a su limpieza y cuidados, y la inversión monetaria que representarán sus alimentos, accesorios, etcétera.

Peces
Si tu nueva vivienda carece de espacios amplios es una buena opción pensar en los peces. Éstos, además de convertirse en lindos compañeros, pueden ser vistos como decoración con vida gracias a lo atractivo de sus formas y colores.

Pueden colocar una gran pecera en la sala, como división virtual del espacio entre ésta y el comedor o, bien, en el recibidor, estudio o sala de televisión. Las peceras en sí, grandes o pequeñas, son un elemento altamente decorativo y portador de gran tranquilidad; traten de que se adapte al estilo decorativo de su casa incluyendo en ella elementos escultóricos o remates visuales del mismo estilo que la habitación en la que sea colocada.

Si no tienen tiempo para atender una pecera de dimensiones mayores, les sugiero un pez beta que podrán colocar en un hermoso florero grande de formas irregulares, verán lo bien que luce.

Mustélidos y roedores
Ahora pasemos a los hurones, de la familia de los mustélidos, que hoy en día ocupan el tercer lugar como animales de compañía, y a los hamsters, pertenecientes a la familia de los roedores.

Aunque el hurón por su naturaleza activa no debe ser enjaulado, es imprescindible contar con una jaula cómoda y amplia que será usada como sitio de seguridad para resguardarlo en determinados momentos, por ejemplo, al salir de casa, al arribo de las visitas, etcétera.

La primer recomendación será colocarles un collar con un cascabel para saber por dónde andan ya que tienden a meterse en los lugares más insólitos: donde cabe la cabeza, cabe el hurón entero. El comedero y bebedero se han de colocar de tal manera que sea difícil volcarlos, ya que con sus juegos tienden a hacerlo. Además, requerirán una caja con arena especial —al igual que los gatos—, y ésta deberá mantenerse siempre limpia para evitar malos olores.

Los hamsters, por su parte, son animalitos de talla muy pequeña lo que facilita que al menor descuido se pierdan; para evitar que esto suceda y, al mismo tiempo, darle una sensación de libertad fuera de la jaula, existen en las tiendas de mascotas unas bolas de plástico duro con las que podrán correr por toda la casa sin estropear nada y sin lastimarse.

A este pequeñín le bastará con una jaula muy espaciosa o un contenedor de cristal tipo pecera con paredes altas —para evitar que se salga—, coloca en el fondo virutas o arena y no olvides el habitáculo donde podrá resguardarse, dormir y almacenar comida según sus simpáticas costumbres. Pueden recrear un ambiente en el cuarto de televisión en donde la convivencia con ustedes será cotidiana, pero sin interferir en la calma de su dormitorio. Añadan elementos decorativos a la casita de su nuevo amiguito para integrarla con tu decoración: el color, el tipo de cristal, marcos de acero o madera, etcétera.

Perros y gatos
Estos animalitos son los más buscados como miembros de compañía por sus características afectuosas y de apego hacia sus amos. A ellos habrá que crearles un espacio que identifiquen como propio. Este espacio no es tu cama, no es tu sala, no es el sofá ni el futón, sino un sitio creado y diseñado especialmente para él. El cuarto de servicio, el patio o el jardín serán una buena opción.

Pondremos una casita bien equipada con una colchoneta o manta para mantenerlos calientitos, y en el caso de los gatos su arenero a un lado. Tu mascota te lo agradecerá, ellos siempre estarán confiados en su lugar, sabiendo que es “su territorio”. Los colores de la casa de su mascota pueden ser de la misma gama con la que han decorado su hogar, esto le da un toque integración. Busquen que su ubicación se encuentre resguardada de inclemencias meteorológicas y que sea un lugar seguro, protegido y seco. También podremos colocar algún taburete o puff en la terraza que ellos reconocerán como propio, haciéndoles saber que ese es el lugar permitido para cuando estén en convivencia con la familia o amigos.

Este tipo de mascotas suelen convivir con nosotros durante el día, por estas razones, hay que tener en cuenta la ubicación de los objetos decorativos, sobre todo, aquellos que son frágiles como lámparas, jarrones o esculturas, procuremos que no estén a su alcance ya que, además de estropearlas, podrían salir lastimados nuestros nuevos compañeritos.

En cuanto al mantenimiento de la limpieza, sabemos que es más difícil a la hora de tener una mascota y más si ésta pasa la mayor parte del tiempo dentro de la casa. Por este motivo, lo mejor es crear espacios, y no tratar de que la mascota esté en todos los ambientes de la casa lo que les facilitará el mantenimiento de la limpieza y el orden.

Estos son pequeños consejos que se pueden realizar fácilmente a la hora de tener una mascota nueva, siempre cuidando el orden, la limpieza y la decoración, pero sin dejar de disfrutar de su compañía y dándole su propio espacio dentro de nuestro hogar. Así que, si ya tienen en claro el estilo que implementarán, comiencen a potenciar sus características complementándolas con el espacio en que vivirá su nuevo amigo incondicional.

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