Lo que pueda venir

Se encuentran en la organización de la boda y todos sus planes para el futuro se antojan de lo mejor; pero, muchas veces no todo es o sale como lo planeamos. Aunque siempre las expectativas se finca sobre cosas positivas y buenas, nunca hay que descartar el hecho de que las cosas se vayan del lado contrario.

Aunque la vida siempre estará llena de momentos buenos y algunos no tan buenos, existe la posibilidad de que el destino nos tenga reservadas situaciones no tan afortunadas; si desde hoy no estamos conscientes de ello, cuando se presenten pueden llegar a convertirse en el detonante que dé al traste con nuestra relación de pareja.

Situaciones que van desde el hecho de que alguno se quede desempleado por un periodo considerable hasta el sufrir un accidente y quedar con algún tipo de discapacidad; acontecimientos duros y difíciles que pueden cambiar el rumbo de nuestros planes y la forma de vida que, hasta ese momento, estábamos acostumbrados a llevar.

Hay personas que no logran soportar, sobrellevar y mucho menos recuperarse de este tipo de situaciones. Por ello, es importante que como pareja, desde el inicio de su vida matrimonial platiquen sobre qué se haría en caso de que esto sucediera; visualizar este tipo de acontecimientos y las medidas que se tomarían para enfrentarlas es un punto de suma importancia ya que el riesgo mayor se corre justo al no haberlo hablado. Es necesario ser realistas y recordar que ambos pueden reaccionar de diferente manera al tener un punto de vista completamente distinto.

Dedicar unos minutos a este tema y plantear la manera cómo cada uno viviría y resolvería estas situaciones desde hoy, pueden marcar una gran diferencia y terminar con una expectativa idealizada que tienen el uno del otro. Si este tipo de acontecimientos sucediesen, ¿estarían dispuestos, cada uno por su parte, a asumir el rol de proveedor económico del hogar al cien por ciento?, ¿a ejercer las labores domésticas?, ¿a responsabilizarse del cuidado y educación de los hijos y de la pareja? Y si se tratara de un hijo con capacidades diferentes, ¿qué harían?, ¿de qué manera lo apoyarían?

Llegar a un buen entendimiento en este aspecto dependerá siempre de que tan reales o idealizadas sean sus expectativas ya que eso marcará la diferencia en el momento que se llegase a presentarse este tipo de situaciones.

Al igual que los otros aspectos de su relación, es importante no tomar a la ligera este tema ni mucho menos pensar: “A nosotros no nos pasará” ya que nadie está exento de vivir este tipo de infortunios.

Qué mejor que estar conscientes desde hoy de lo que, como pareja, pueden hacer para enfrentar estas desavenencias o, de lo contrario, desengañarse y conocer la reacción y el sentir que el otro tendría. Eso es mejor que esperar a que suceda y encontrarse con reacciones no esperadas sobre “lo que pueda venir”.

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