El estira y afloja del amor

¿Alguna vez has aceptado algo que definitivamente no soportas en tu relación de pareja, sólo por llevar la fiesta en paz?, ¿apruebas actitudes o acciones que después te hacen sentir un gran coraje contigo misma y con la otra persona?, ¿te sientes culpable por decirle que no a tu pareja?

Cuando comienza una relación todo es miel sobre hojuelas, a todo decimos que sí; pero poco a poco, se vuelve complicado saber cuándo ceder y cuándo marcar límites. Por ello, resulta importante aprender a manejar tus propios espacios y tu autonomía personal para lograr construir relaciones saludables y duraderas.

La psicóloga Norma Rodríguez señala que existen pilares fundamentales en cualquier relación: motivación, afecto y sexualidad; comunicación, empatía, cooperación y lo que es muy importante: respeto y confianza, que refieren al cuidado de los espacios y límites de pareja.

Cuando no existen límites saludables en la pareja, se genera una dependencia mutua que ocasiona actitudes ambivalentes entre ambos: por un lado el sentimiento de amor y por el otro una defensa frente al espacio personal invadido al ceder al otro las funciones centrales de nuestra vida, como actuar, decidir y responsabilizarnos de nuestras acciones.

Restaurar los límites de la pareja es un proceso de valoración de cada uno y su finalidad es lograr que ambos miembros sean autónomos, generando con ello una sensación de bienestar y madurez. Aquí algunas sugerencias para lograrlo.

Aprende a decir: “No, mi amor”. No aceptes cosas que en el fondo no quieres hacer solo por temor a que tu pareja te deje de querer. Cada uno sabe lo que no le gusta en una relación y es importante tenerlo muy claro. No te sientas culpable por decir “No”, de forma afectuosa, pues eso no significa que no lo ames, al contrario, significa que te amas a ti mismo y ésta es la mejor forma de amar a los demás.

Aprende a respetar los “No“ de tu pareja. No confundas los límites con los sentimientos. Que tu pareja te diga que no puede verte hoy porque está cansado, no implica que su sentimiento de amor haya cambiado. No atribuyas significados negativos a sus límites personales. La mejor manera de demostrarle que te importa, es respetando sus decisiones.

No descuides tu propia vida. Procura mantener vivas tus redes afectivas, así como las aficiones personales que te apasionan, ya sea el trabajo, actividades deportivas o culturales. Lógralo organizando tu tiempo en las áreas personal, de pareja, social y familiar, sin descuidar ninguna de ellas.

El aprender a marcar límites saludables en tu relación es un asunto de constancia, empieza a hacerlo hoy y verás que funciona mejor.

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